Cremas y sopas détox para incluir en tus comidas

Nos encantan los batidos détox, pero vamos a hacer un dos en uno y añadiremos a nuestros primeros platos estos beneficios detoxificantes.

Tres bowls con crema de brócoli.

Nadie nos tiene que convencer ya de hacernos de vez en cuanto un batido detox o hacer una dieta detox que te permita resetear tu organismo. Lo que nos queda ahora es no cumplirlo sólo de vez en cuando sino tratar de que nuestras comidas tengan esos beneficios detox y no depender de los smoothies.

Prueba a hacer que tus cremas y sopas tengan las características que toda receta detox necesita. En este tipo de recetas tienes 4 tipos de alimentos que mezclar y a partir de ahí ser originales con las cantidades: Verduras, raíces, frutas y semillas. Sabemos que conoces ya todos los beneficios de estas recetas que cada vez se publican más pero tienes que tener en cuenta tres factores para que tu batido, jugo o crema sean realmente detoxificantes:

  1. Utiliza alimentos verdes entre sus ingredientes por la clorofila que ayuda al transporte de oxígeno a las células y les da más energía.
  2. Los porcentajes de crudo y cocinado: al menos un 80% de la receta tiene que utilizar los alimentos crudos para que ayuden a las células a regenerarse y crecer fuertes y sanas. Si estás empezando puedes empezar con un porcentaje del 60% e ir subiéndolo.
  3. Y el factor más importante es que debe estar triturado o batido ya que esta forma de ingerir los alimentos agiliza la entrega de nutrientes esenciales a tu torrente sanguíneo.

Te ofrecemos tres ejemplos de recetas que son primeros platos para tu menú y beneficiarte así de las propiedades detox sin darte cuenta:

Crema de verduras detox

Ingredientes (para una persona):

  • Medio aguacate
  • 1 puñado de espinacas
  • 1 plátano pequeño
  • 1 puñado de judías edamame
  • 1 cucharadita de almendras y nueces
  • Un chorrito de zumo de limón fresco
  • La cantidas que queramos para dar consistencia de leche de almendras casera
  • Frutos rojos.

Preparación:

  1. Poner todos los ingredientes excepto los dos últimos en la batidora y batir hasta obtener una masa uniforme.
  2. Vamos añadiendo la leche hasta que tenga la consistencia que queramos.
  3. Decorar con los frutos rojos.

Sopa de brócoli con almendras

Ingredientes (para dos personas):

  • 1 cabeza de brócoli
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de mantequilla de almendras
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 240ml Caldo de verduras
  • Almendras para decorar.

Preparación:

  1. Precalienta el horno a 200ºC
  2. Cubre una bandeja plana con papel de horno antiadherente y esparce en ella el brócoli, la cebolla y el ajo. Hornea unos 20 hasta que los ingredientes están tiernos.
  3. Pon las verduras asadas en la licuadora con el caldo, 240ml de agua caliente, la mantequilla de almendra y el aceite.
  4. Tritura hasta que consigas una masa homogénea con las consistencia que consideres.
  5. Decora con las almendras

Miso de zanahorias con sésamo y puerros

Ingredientes:

  • 4 zanahorias medianas peladas
  • 2 puerros
  • 400gr de frijoles negros
  • 2 cucharadas de pasta de mismo blanco dulce
  • 2 cucharadas de mirin
  • 2 cucharadas de salsa tamari
  • 2 cucharadas de aceite de sésamo
  • Una pizca de sal del Himalaya
  • 2 cucharaditas de semillas de sésamo

Preparación:

  1. Cocina ligeramente al vapor las zanahorias y los puerros cortados en rodajas hasta que estén al dente.
  2. Luego ponlos en un bowl y mézclalos con los frijoles, la pasta de miso, el mirin y la salsa tamari.
  3. Rocíalo con el aceite de sésamo y sazona con la sal.
  4. Espolvorea con las semillas de sésamo antes de servir.

Tus decisiones hacen la diferencia. Hoy tú eliges crecer y potenciar el crecimiento de otros. En tus manos está el camino de la vida.

Despertar tu propósito, sólo depende de ti.

¿Aceptas?

10 alimentos para hincarles el diente

Conservar tu boca en buena forma es posible si, además de cepillarte los dientes y acudir a revisiones, la nutres con los alimentos que le hacen falta.

Mujer mordiendo una manzana.

Nuestra salud oral deja mucho que desear y los datos lo demuestran: cuatro jóvenes (de entre 12 y 15 años) de cada 10 tienen caries. Lo peor es que ese porcentaje se duplica en la edad adulta: a los 35 años esta enfermedad está presente en el 95% de las bocas de los españoles, según los datos de la Encuesta de Salud Oral 2015. Y con las encías no nos va mucho mejor: entre el 65 y el 70% de la población mayor de 35 años presenta algún problema en ellas y entre el 24 y el 37% sufre periodontitis o enfermedad de las encías (un 10% de ellos en su forma más severa).

Para atajar esta situación además de extremar la higiene, cepillarse los dientes como mínimo dos veces al día, usar pasta con flúor y visitar al dentista de forma rutinaria una vez al año (y no solo cuando tenemos un flemón), debemos vigilar lo que comemos. Porque para la salud oral tampoco es lo mismo tomar una ensalada que un dulce (más allá de cómo te cepilles después). Para estar sana, nuestra boca necesita que la proveas de calcio, flúor, polifenoles antioxidantes, catequinas, omega-3, vitamina C y D. ¿Sabes dónde y cómo encontrar estos nutrientes? Estos alimentos te los darán.

  • Salmón. Gracias al flúor que contiene (1,9 mg/100 g), este pescado contribuye a la mineralización de los dientes. Además, es rico en vitamina D, que fortalece el esmalte y combate los síntomas de la enfermedad periodontal. “Es de los pocos alimentos que contienen esta vitamina, necesaria para el desarrollo y el mantenimiento óseo junto al calcio”, explica la dra. Conchita Curull Gasol, directora médica de la Clínica Curull.
  • Chocolate. El chocolate con un 70% de cacao, contiene antioxidantes con propiedades antiinflamatorias, por lo que reduce los síntomas de la gingivitis. Asimismo, posee una sustancia, la teobromina, que ayuda a endurecer el esmalte reduciendo la sensibilidad dental.
  • Zanahoria cruda. Los vegetales crujientes son algo así como un hilo dental natural y con vitaminas incorporadas. Masticar unos crudités de zanahoria entre horas no solo te aportará antioxidantes y flúor, sino que activará la producción de saliva, reducirá la acidez bucal (responsable de la erosión dental) y limpiará la placa bacteriana de los dientes.
  • Queso. Los dientes necesitan calcio y este alimento no solo te lo proporciona, sino que también reduce la placa bacteriana. El contenido de calcio varía de un queso a otro, pero recuerda este truco: cuanto más duro, más estimula la secreción de saliva, lo que lo hace mejor. También debes recordar que todos los quesos contienen lactosa, un azúcar que las bacterias transforman en ácido láctico. Para que este ácido no ataque a los dientes, combina queso con fruta.
  • Pasta integral. Cuantas menos harinas refinadas, mejor. La razón es que se han relacionado con enfermedades de las encías. A la hora de hacer pasta o comer pan, escoge la versión integral.
  • Manzana. Esta fruta te ayuda si no te puedes cepillar los dientes después de comer. Gracias a su textura, es capaz de arrastrar los restos de alimentos y placa que han quedado en la boca y, al morderla, se masajean las encías. Eso sí, escoge siempre las variedades menos dulces y ácidas.
  • Agua. Debemos consumir entre uno y dos litros de agua al día para lubricar la boca, ya que eso influye en la producción de saliva. “Las personas con poca saliva, saliva espesa o boca seca (pacientes irradiados de cabeza y cuello, grandes fumadores, personas que toman antidepresivos, mujeres menopáusicas…) deben llevar siempre una botella de agua pequeña y beber de forma continuada para lubricar la mucosa oral”, explica la experta.
  • Té verde. Esta infusión es el yin y el yang de la salud bucodental. Por una parte, su riqueza en antioxidantes (catequinas) ayuda a combatir las enfermedades de las encías. Pero existe un límite de tazas al día que podemos tomar antes de que sus taninos tiñan nuestros dientes o provoquen sequedad bucal: de dos a tres tazas al día.
  • Chicles con xylitol. “Se ha demostrado que estos chicles reducen las caries entre un 30% y un 60%, ya que promueven una situación en la que la producción de ácidos por bacterias cariogénicas es reducida”, explica la dra. Curull.
  • Verduras verdes y naranjas. Todas las verduras naranjas poseen betacarotenos, que el organismo transforma en vitamina A (necesaria para la salud de las mucosas y para prevenir el cáncer oral). Las verduras de hoja verde tienen alto contenido en calcio y fibra. Recuerda que una sola porción de 150 g de col rizada proporciona 195 mg de calcio.

Y debes evitar…

  • Grasas no saludables: los alimentos ricos en grasas saturadas están relacionados con la inflamación gingival.
  • El alcohol: su ingesta es un factor de riesgo para padecer cáncer oral y periodontitis.
  • Alimentos y bebidas ácidas: favorecen la erosión del esmalte y provocan aumento de la sensibilidad dental.
  • Las bebidas carbonatadas: el problema con ellas no es tanto el azúcar que contienen (que también), sino su pH ácido, que erosiona el esmalte y la dentina, facilitando la aparición de hipersensibilidad. Si se consumen, es recomendable un buen enjuague después.
  • Las salsas industriales: el ketchup, la salsa de soja y el vinagre balsámico, al igual que el café, tiñen el esmalte y, lo peor, es que contienen una gran cantidad de azúcares (sí, aunque sepan salado), y el azúcar provoca caries.
  • Las patatas fritas (de bolsa): contienen almidón, que se transforma en ácido y ataca el esmalte. Si no se puede resistir el deseo de este picoteo, es importante lavarse bien los dientes después y utilizar hilo dental.

Fuente Mujerohoy.com

Tus decisiones hacen la diferencia. Hoy tú eliges crecer y potenciar el crecimiento de otros. En tus manos está el camino de la vida.

Despertar tu propósito, sólo depende de ti.

¿Aceptas?