¿Qué pasa en tu cuerpo cuando te saltas el desayuno?

Las personas que desayunan cada día tienen menores índices de enfermedad cardiovascular

Desyauno completo con proteínas.

Muchos expertos se siguen preguntando si realmente el desayuno es la comida más importante del día, si realmente tiene tanto impacto sobre la ganancia de peso y la tentación de picar entre comidas. Muchos estudios han demostrado que la gente que suele tomar un desayuno potente tiene menos probabilidades de comer de más durante el resto del día, sin embrago otros trabajos más recientes no han encontrado ninguna diferencia de peso entre las personas que se saltaban el desayuno y aquellos que lo tomaban religiosamente. Por otra parte, saltarse las comidas e incluso hacer ayunos intermitentes se ha convertido en un modo cada vez más popular de bajar de peso.

Las personas que desayunan cada díatienen menores índices de enfermedad cardiovascular, y de colesterol, según asegura la Sociedad Americana del Corazón que reúne a los mejores cardiólogos del mundo. Pero también apunta que no hay evidencias suficientes para sugerir que las personas que no suelen tomar desayuno deban empezar a hacerlo por razones de salud. Por otra parte, otras investigaciones apuntan que ayunar durante varias horas por la noche, por ejemplo, cenar pronto y no volver a comer nada hasta el día siguiente es un modo eficaz para perder peso.

Ahora, otra investigación publicada en el Journal of Clinical Nutrition pone un poco de luz acerca de lo que realmente sucede en nuestro cuerpo cuando nos saltamos habitualmente el desayuno. Según sus hallazgos, la gente que no desayuna quema más calorías por día, pero el precio de este hábito es incrementar el peligro de inflamación. Los investigadores que firman el trabajo forman un equipo de investigación de la Universidad de Hohenheimen, en Alemania y después de estudiar los hábitos de 17 adultos observaron que aquellos que extendían su ayuno nocturno (después de cenar temprano) saltándose el desayuno quemaban más calorías en 24 horas que aquellos que respetaban los tres turnos diarios de comida.

No encontraron ninguna diferencia en sus niveles de glucosa, la secreción de insulina o su actividad física. Sin embargo, las concentraciones de glucosa, los marcadores de inflamación y la resistencia a la insulina fueron más altas los días que se saltaban el desayuno o la comida.

Además, los que se saltaban el desayuno oxidaban más grasas, lo que significa que el cuerpo saca más de las reservas de grasa y el metabolismo pierde flexibilidad y la habilidad de cambiar a quemar grasas o carbohidratos según lo requiera el organismo. Por eso aseguran que no es tan buena idea saltarse el desayuno porque la inflamación crónica afecta a la sensibilidad de la insulina y contribuye al desorden metabólico que potencialmente puede favorecer el desarrollo de obesidad y diabetes tipo 2.

Lo que apunta también el estudio es que si la prioridad es perder peso y quemar calorías se obtienen mejores resultados saltándose la cena que el desayuno. Una idea que se sustenta en otros estudios que aseguran que el metabolismo y el control del azúcar en sabré funciona mejor en la mañana que en la noche, por tanto lo ideal sería cenar lo antes posible. Y si hay que saltarse algo optar por la cena en lugar de por el desayuno.

Fuente mujerhoy.com

Tus decisiones hacen la diferencia. Hoy tú eliges crecer y potenciar el crecimiento de otros. En tus manos está el camino de la vida.

Despertar tu propósito, sólo depende de ti.

¿Aceptas?

Seguir leyendo “¿Qué pasa en tu cuerpo cuando te saltas el desayuno?”

14 alimentos detox para depurar tu cuerpo de los excesos

Los alimentos detox y depurativos ayudarán a tu cuerpo a eliminar toxinas y recuperarte de los excesos.

La piña, uno de los alimentos con propiedades depurativas.

1. Piña. Es diurética, mejora la circulación linfática y combate la celulitis. Destaca por su alto contenido en cobre y manganeso, minerales importantes en el proceso depurativo. Es mejor natural que envasada. Prueba también a incluirla en las ensaladas o como guarnición de algunos platos.

2. Limón. Ayuda a eliminar toxinas y bacterias y a mantener un PH saludable en el cuerpo. Puedes incluirlo en tu dieta como aliño de ensaladas o tomar limón exprimido por la mañana en una taza de agua templada. Tras varios días haciéndolo, el efecto te sorprenderá.

3. Alcachofa. Es depurativa y ayuda a limpiar el hígado gracias a sus ácidos, sus vitaminas y sus enzimas. Además, es un alimento cuya preparación es sencilla. Puedes prepararla salteada, con taquitos de jamón o con almejas, con un chorrito de limón y también en ensaladas.

4. Hinojo. Favorece la digestión, reduce la hinchazón del abdomen y alivia los cólicos abdominales. Es diurético y favorece la eliminación de líquidos. A la hora de tomarlo, se aconseja consumir el cogollo del hinojo en las ensaladas o añadirlo a los estofados y los platos de legumbres. También te resultará útil en infusiones.

5. Cúrcuma. Esta especia nunca puede faltar en tu despensa. Es antiinflamatoria, antioxidante y anticáncer. Es aconsejable que la mezcles con pimienta negra para favorecer su absorción en el organismo. Puedes incluirla en cualquier guiso o salsa y también en tus aliños favoritos.

6. Té blanco. Es una de las infusiones que no deben faltar en un proceso depurativo, pues es uno de los tés menos procesado, lo que hace que contenga más nutrientes. Destaca por sus polifenoles y sus catequinas que ayudan a combatir los radicales libres y reducen el colesterol.

7. Té verde. Es la bebida antioxidante por excelencia, útil para adelgazar. Los flavonoides que contiene lo convierten en un anti inflamatorio natural. Otro de sus componentes, conocido por las siglas EGCG (epigallocatechin-3-gallate) ayuda a reducir la grasa del abdomen.

8. Rúcula. La fibra que contiene mejora el tránsito intestinal y su amargor favorece la digestión, pues estimula las secreciones digestivas. Es rica en retinol, tiene un gran poder reafirmante, ayuda a desintoxicar el hígado y a potenciar la actividad del páncreas, porque permite reducir los picos de azúcar en el organismo. Te encantará en las ensaladas y como guarnición de tus platos.

9. Granos integrales. Son ricos en fibra, y ayudan a controlar la respuesta de la insulina en el cuerpo. Su alto contenido en vitamina B ayuda a reducir la acción de la hormona homocistina, responsable de desencadenar varios procesos inflamatorios en el cuerpo. Tómalos sobre todo en el desayuno, pues te aportarán un extra de energía.

10. Jengibre. Tiene propiedades desintoxicantes, mejora la digestión, ayuda a disminuir los niveles de colesterol y previene resfriados. Además, posee un compuesto que se llama gingerol que actúa como antiinflamatorio natural. Favorece la pérdida de peso ya que optimiza la combustión de grasa (lipolisis) y aumenta la velocidad del metabolismo. A la hora de consumirlo, retira la piel de la raiz fresca que se compra en el mercado. Puedes rallarlo y añadirlo a batidos o zumos de frutas, vinagretas, sopas y salsas y como aderezo de pescados y carnes. También es ideal para hacer un té de jengibre.

11. Brócoli. Rico en antioxidantes como las vitaminas C, E y betacaroteno, con alto poder anticancerígeno, detoxificante y anticelulítico, también es alcalinizante, regulador del PH, antiinflamatorio y bueno para el sistema digestivo. Aprovecharás más sus propiedades si no dejas que se cueza demasiado y lo consumes algo crujiente.

12. Ajo. Tiene efecto antibacteriano, antifúngico y antiviral. Es más potente cuando se come crudo y se conserva almacenado en un ambiente seco y fresco.

13. Cilantro. Ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre, contiene propiedades antibióticas y baja los niveles de colesterol malo en sangre. Puedes añadirlo a salsas, ensaladas y sopas o incluirlo en un zumo verde o detox.

14. Frambuesas. Rica en fibra, minerales y antioxidantes, tiene un alto contenido en agua, pocas calorías y potasio en buena cantidad. Favorece la desintoxicación del hígado y destaca por su capacidad drenante y antiinflamatoria. Son más saludables enteras, que en zumo.

Además, para eliminar las toxinas del cuerpo es aconsejable eliminar el consumo de alcohol y el café, sustituir el pan blanco y las pastas por pan integral y pastas integrales y consumir agua a menudo, aunque no tengas sensación de sed (entre 1,5 y 2 litros al día, según las características de cada persona) para ayudar al arrastre de toxinas y su eliminación por el sudor y la orina.